Por Jorge A. Avila. Cuando mencionábamos la llegada de la temporada de los «tanques» de Hollywood, a las pantallas nacionales, ya aguardábamos el encuentro con «Elvis» la Biopic sobre el héroe musical estadounidense. Y la cita con el filme sobre Elvis Aaron Presley, no defraudó las expectativas ya que se trata de una película atrapante, extensa e intensa. Parecía que la cinta, que dirige Baz Lurhmann (laureado por El Gran Gatsby y Moulin Rouge, estaba condenado a desaparecer entre las decenas de proyectos cinematográficos que se fueron a pique por culpa de la pandemia, pero no. La película es una realidad, ya se han podido ver y hasta tiene fecha de estreno definitiva. Austin Butler, al que se pudo ver en Erase una Vez en Hollywood (dirigida por Quentin Tarantino), es el protagonista de una historia que ahonda en los años de ascenso a la fama del artista. Tras el lanzamiento en 1956 de Heartbreak Hotel, Presley conseguía una popularidad sin precedentes y se convertía en una de las mayores estrellas del mundo de la música. Su legado permanece hasta el día de hoy, motivo por el cual Warner Bros priorizó la producción de este filme que seguirá la estela de otros largometrajes con trasfondo musical como Bohemian Rhapsody o Rocketeman. A pesar de que se anunció profusamente que Olivia Delong hace crecer su personaje como Priscilla Presley, el guion se enfoca en otra de las relaciones del artista, como la que mantuvo a nivel profesional con Tom Parker, el manager responsable del boom, al que interpreta Tom Hanks. Porque Elvis y Priscilla se conocieron teniendo ella tan solo 14 años. Sería en 1959, cuando Elvis terminaba su formación militar en Alemania Occidental junto al ejército de Estados Unidos. Los padres de Priscilla se opondrían a un matrimonio que finalmente se materializaría en Las Vegas, en 1967, y duraría hasta 1973. A la bodaen el Hotel Aladdin de la capital de Nevada, tan solo asistieron catorce invitados. Después de que varias interrupciones detuvieran el rodaje en Australia en más de una ocasión, ya se han podido ver las escenas de este Elvis en movimiento. Lhurmann, al frente de un proyecto desde, precisamente, el rodaje de la adaptación de la novela de F. Scott Fitzgerald en 2012 ahora contó con Craig Pearce en la escritura del guion para narrar “la compleja dinámica que abarca más de 20 años, desde el ascenso de Presley a la fama hasta su estrellato sin precedentes en el contexto de la evolución del paisaje cultural y la pérdida de la inocencia en Estados Unidos”, como comentaron los autores del largometraje tras el anuncio de su estreno. Y es en este punto donde la figura de Elvis, que cuenta con numerosos fanáticos en nuestro medio, adquiere una dimensión que excede lo meramente artístico. Transgresor e irreverente, desde que comenzó a mover su pelvis bajo la guitarra, en las extensas giras de la caravana de cantantes de country y Rythm and blues, a la que era sometido por el «coronel» Parker, como se lo conocía, su irrupción sacudió a la sociedad del «American Dream», particularmente en los conservadores pesados sureños. A ello se sumó luego su pareja adolescente. Como el negocio no podía detenerse, hubo que expandir las fronteras, y su llegada al Reino Unido, Alemania, Francia y el mundo entero, transformó el horizonte creativo de músicos como Los Beatles, que años después reconocían su influencia. Administrado sabiamente por Parker, se transformó en el mayor exponente de la penetración cultural promovida en la Guerra Fría, e incluso se llegó a señalarlo como agente de la CIA. El filme que llega a nuestras pantallas el 14 de julio, revela muchas de esas incógnitas, que lo siguieron hasta su trágico final, desde un punto de vista ecuánime, donde se rescata el valor emocional y la excepcional vida del artista más icónico de los Estados Unidos.

Anuncios

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.