De la agonía al grito sagrado: Argentina venció 2-1 a Inglaterra sufriendo hasta el final y jugará la gran final contra España.
En una semifinal de un desgaste psicológico y físico extremo disputada hoy miércoles en Atlanta, la Scaloneta pegó en los momentos justos, resistió el bombardeo inglés en el epílogo y se metió en la definición por el título de la mano de su mística intacta.
Hay partidos que no se ganan con el pizarrón ni con especulaciones de escritorio; se ganan con el corazón en la mano, los dientes apretados y el alma entregada al césped hasta el último segundo de descuento. En una noche que paralizó al país y reactivó todos los latidos de nuestra memoria soberana, Argentina derrotó por 2-1 a Inglaterra, abrochando un boleto heroico a la gran final de la Copa del Mundo en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. «Dato mata relato»: frente a la potencia física y la marea de centros que los Tres Leones desataron en el final, la Scaloneta opuso su versión más guerrera, aguantando los trapos en el fondo para desatar la locura en cada rincón de la Patria.
El trámite del encuentro arrancó con una tensión asfixiante, digna de un clásico que excede por completo los límites de la pelota. Argentina asumió el protagonismo con la lucidez de su mediocampo y logró quebrar el orden británico temprano, gracias a una gran definición de Alexis Mac Allister, quien hizo valer su chapa de la Premier League para meterse por sorpresa en el área. Poco después, en el mejor momento de la Scaloneta, una ráfaga de fútbol asociado le permitió al equipo estirar la ventaja al 2-0. En ese tramo, con el toque y la dinámica características, parecía que la noche venía para fiesta tranquila en el búnker argentino.
Sin embargo, jugar contra Inglaterra nunca es un trámite sencillo y la segunda mitad demandó ponerse el overol de manera absoluta. Los británicos adelantaron sus líneas, apelaron a su conocido rigor físico y, promediando el complemento, encontraron el descuento tras un cabezazo letal que puso la chapa 2-1. A partir de ahí, el partido se transformó en una batalla de trincheras. El técnico inglés quemó las naves metiendo torres en el área y forzó un final no apto para cardíacos, donde cada pelota cruzada sobre el búnker defendido por Emiliano «Dibu» Martínez se vivió como una final en sí misma.
La resistencia final de la zaga argentina quedará en el recuerdo de las grandes gestas mundialistas. Con Cristian «Cuti» Romero y Lisandro Martínez plantados como leones en el fondo, despejando todo lo que llovía del cielo y trabando con la cabeza si hacía falta, la Selección aguantó los embates británicos con una templanza institucional inquebrantable. Cuando el árbitro decretó el final tras un descuento eterno, el desahogo borró de un plumazo el sufrimiento y selló el pase definitivo al partido por la gloria eterna. El próximo domingo, en el duelo decisivo, espera la colosal España de Luis de la Fuente; una final del mundo de bandera a bandera donde este plantel buscará bordar otra estrella dorada en el pecho con la receta de siempre: fútbol, pertenencia y el temple de los que no saben rendirse.
Planilla Técnica del Partido – Semifinal (Miércoles 15 de Julio):
- Argentina 2 – 1 Inglaterra (Finalizado)
- Goles: Alexis Mac Allister y Enzo Fernández (Argentina) / Harry Kane (Inglaterra).
- Estado de la Llave: Argentina clasificada a la Gran Final (enfrentará a España el domingo) / Inglaterra jugará por el tercer puesto contra Francia.
- La figura del aguante: La solvencia de la zaga central y las descolgadas clave del «Dibu» Martínez para congelar la pelota en los minutos de agonía.

