Por Alejandro De Miranda.El 2022, en materia política-económica, todos los focos estaban centrados en el acuerdo de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Reuniones presenciales y virtuales del ministro de Economía, Martín Guzmán, junto a otros funcionarios nacionales para acordar y no entrar en default. A esto sumamos la trunca reunión entre gobierno y oposición sobre este tema. Nada hacia pensar que en este enero sofocante, las tensiones y criticas iban a ir a otros lares. Pero habló elle, y nada fue igual.
¨…Hoy 2022, después de dos años es muy tarde a ir a buscar a esos chicos. Esos chicos seguramente están perdidos en un pasillo de una villa, ya cayeron en actividades del narcotráfico, tuvieron que ponerse a trabajar, perdieron su propia sed de oportunidades de estudiar…¨
La frase describe el pensamiento que tiene cierto sector de la sociedad sobre los más desprotegidos, y donde la pobreza golpea con crudeza y sin contemplaciones.
La clase acomodada piensa y discrimina así. ¿Pero una ministra de Educación puede pensar y declarar de esta manera?
¿Puede una ministra de Educación, discriminar y desprestigiar la tarea fundamental que tiene la educación Pública que es contener social y educativamente a los más necesitados?
Lo lamentable es que no es la primera vez que Soledad Acuña, ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, tiene declaraciones de este estilo. En noviembre 2020, Acuña trato de fracasados a los docentes por elegir esta actividad como tercera o cuarta opción luego de no tener éxitos en otras profesiones.
Repudiamos la gestión de Soledad Acuña por agredir, discriminar y estigmatizar al sector más necesitados de la sociedad. Y un gestor público con este pensamiento no puede estar en funciones, mucho menos en lugares tan sensibles como en educación.
Desde que comenzó la pandemia, el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, utiliza a la educación como una herramienta de marketing político, en contraposición con las medidas del gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires en materia educativa. Y han podido diferenciarse de manera contundente.
A los dichos muy del personaje de Capusotto ¨Miki Vainilla¨ de Soledad Acuña, el gobierno nacional responde con programas como ¨Volvé a la escuela¨, ¨Conectar Igualdad¨, ¨Libros para aprender¨, ¨Plan Fines¨ y la ampliación de las Becas Progresar para las y los adolescentes de 16, 17 años.
Sin dudas, el interés de la ciudad de Buenos Aires por la educación es cosmética, y por los dichos de Soledad Acuña es netamente Carapintada.
Por Alejandro De Miranda, periodista.


