De Alejandro De Miranda.

Ocupar una banca en el Congreso Nacional, o en las legislaturas provinciales, inclusive ser funcionario público no es una tómbola. No se debe tomar a la ligera y utilizar un cargo como marketing político.

Esta reflexión, viene a cuento porque el flamante diputado nacional Javier Milei realiza un espectáculo mediático cada mes, sorteando su sueldo y buscando sumar inscriptos en su mailing que quizás utilizará políticamente.

Obviamente que el legislador libertario tiene todo el derecho de donar su dieta como y a quién quiera. Lo que se objeta es la manera del acto propagandístico del evento.

Todos los meses, los medios están expectantes de este sorteo encabezado por el propio diputado cual si fuera un animador televisivo. Un día al mes, un pseudo Silvio Soldán libertario y despeinado, conduce el sorteo del sueldo vociferando loas partidarias contra la casta política. Además de resaltar cada vez, que todos los meses suman más interesados en adquirir tan preciado premio, que ronda los $370.000.

Un acto innecesario utilizado como herramienta de difusión política y jugando con la necesidad de la población de un país donde la inflación supera los 50% anual y la pobreza alcanza la lapidaria suma del 40%.

Además, Javier Milei no inventó absolutamente nada. Varios diputados, senadores, inclusive la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el expresidente Mauricio Macri han donados sus dietas parlamentarias y ejecutivas. Y no ha sido necesario, ningún espectáculo mediático para difundir el hecho. O sea, para la visión libertaria y agresiva de Milei, los referentes de la Grieta, los más reconocidos dirigentes de la ¨Casta política¨, necesita surfear lo patético para donar sus dietas a entidades públicas. Ni lo mencionan en sus acalorados discursos, ni son difundidos por sus trolls en redes sociales.

A veces la Casta o la vieja política, tiene mejores prácticas que lo nuevo. Eso no quiere decir que nuevos bríos o flamantes dirigentes se sumen a la clase política para modificar lo que la castigada sociedad necesita y de una vez, se realice el desarrollo económico y sustentable de a Argentina.

La vida no es una tómbola. Quini Quini Quini Quini Milei, no necesita revancha.

Y hay que marcarlo a tiempo para que lo patético no les gane a las urgencias sociales.

Anuncios

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.