El séptimo día de invasión, el ejército ruso entra con fuerza en Jersón, una importante ciudad en el mar Negro, y continúa el duro asedio a Mariupol, en el Donbás, que lleva días sin calefacción, gas o electricidad.

Ante la feroz resistencia Ucraniana tras siete días de ofensiva del ejército ruso, el presidente Vladímir Putin se ha lanzado a intensificar su ataque contra el corazón de las ciudades clave de Ucrania, con armas cada vez más poderosas. Arrecian los bombardeos y el asedio sobre Kiev, la capital, también sobre Járkov, la segunda ciudad en población, clave para el control de la frontera noreste de Ucrania, de mayoría de habla rusa y donde esta madrugada, Moscú ha lanzado a grupos de paracaidistas, que han atacado un hospital militar. Aunque no hay una cifra oficial del total de personas que han perdido la vida desde el inicio de la ofensiva, Naciones Unidas contabiliza 136, una cifra que las autoridades sanitarias ucranias han elevado hasta al menos 352 civiles muertos. Solo en las últimas 24 horas, los ataques en Járkov han dejado 21 víctimas mortales. Mientras, tras una semana de ataque por tierra, mar y aire contra Ucrania, el flujo de refugiados que huye de la violencia no cesa. Más de 660.000 personas han abandonado sus hogares en la última semana en dirección a los países vecinos, especialmente Polonia, a donde han llegado más de 300.000 ciudadanos.

Fuente: EL PAIS POR MARÍA R. SAHUQUILLO

Anuncios

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.