Después de 16 años de gobierno del PRO en la Ciudad, comienza un proceso de debate, casi de quiebre entre el ex y el actual jefe de gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri y Horacio Larreta respectivamente, al que hay que sumar otros actores como el primo de Mauricio, Jorge Macri (devenido en porteño hace unos meses), Patricia Bullrich (Presidenta Nacional del PRO), Maria Eugenia Vidal (ex gobernadora de la Provincia de Buenos Aires), Diego Santilli, Cristhian Ritondo, Fernán Quirós, Lilita Carrió Y Martín Lousteau. Es síntesis, toda la familia.
Mientras tanto, porteños y porteñas, tenemos que mirar desde la tribuna como se cambian las reglas de juego cada vez que se elige jefe de gobierno: Macri las convocaba separadas de las nacionales, Larreta con boleta electrónica, Macri las pidió conjunta con las nacionales en el 2019 y ahora Larreta las convoca concurrentes donde vamos a votar el mismo día pero con sistemas y mesas diferentes; toda una demostración de republicanismo para alterar SIEMPRE las reglas de juego en función de las conveniencias electorales y las internas de Juntos, Cambiemos y el PRO.
Sin dudas, estas elecciones representan una GRAN OPORTUNIDAD PARA LA ALTERNANCIA Y EL CAMBIO en la gestión del Estado en la Ciudad.
Muchas son las deudas pendientes de estos 16 años resumidas en: los 10 km de subte por año, las líneas nuevas de subte que nunca se licitaron incumpliendo leyes; la menor participación de los Ministerios de Salud y Educación en el presupuesto de la Ciudad (casi de un 40% menos entre 2016 y 2023); los aumentos desorbitantes de tarifas de subte, VTV, peajes de autopistas; la ampliación en el cobro del estacionamiento medido a casi toda la Ciudad; la falta de regulación en los contratos de alquileres de vivienda familiar dejando el mismo en manos del mercado en un Ciudad con casi 38% de inquilinxs y sin política de vivienda ni crédito hipotecario; niveles de desigualdad económica, desocupación y empleo que se agudizaron y evidenciaron la falta de un plan estratégico de desarrollo productivo para la Ciudad donde la creación de distritos industriales (a excepción del Tecnológico) solo sirvió para beneficios fiscales de las unidades productivas pero no generaron mejores condiciones de vida a la población.
Podríamos seguir enumerando y hablando de las idas y vueltas con obras que huelen más a negocios inmobiliarios (Costanera Sur, Costa Salguero, son algunos ejemplos) que a soluciones de las problemáticas de la ciudadanía.
No puede obviarse que el PRO con sus distintas coaliciones, ha ganado elecciones y que gobierna la Ciudad por el voto de la población porteña. Pero su propuesta está agotada, se empezó a agotar el mismo momento que gobernando Nación, C.A.B.A. y Provincia de Buenos Aires no fueron capaces de idear un plan estratégico e integral para la región metropolitana de Buenos Aires con impacto favorable y de retroalimentación para el país federal.
Vale como ejemplo lo realizado con la Coparticipación: aprovecharon el poder para disminuir fondos a todas las provincias y darles más recursos a la Ciudad de Buenos Aires; se preocuparon exclusivamente por el patio trasero, cuando no hay posibilidad de Argentina inclusiva, federal, sin darle mayores oportunidades a todas las provincias que la integran.
Construyen en la Ciudad de Buenos Aires un nuevo feudalismo porteño, en contra de la diversidad y pluralidad de ideas que siempre tuvo nuestra ciudad; usan la Ciudad como trampolín político.
Mientras tanto, en barrios de la C.A.B.A. crece el “dengue” cuando hace 3 años se alertaba sobre la necesidad de la prevención; muchísimas escuelas no tuvieron luz ni agua y suspendieron clases, como así también hay materias sin docentes y pasan meses para cubrir esas vacantes. Más preocupados por la interna y las elecciones, se multiplican los problemas donde sobran recursos e ideas para pensar soluciones.
Otra Ciudad de Buenos Aires puede ser pensada, construida y planificada desde las Comunas, solo hay que poner manos a la obra y entender que la alternancia forma parte de la democracia.
Llego el momento que al PRO le toque GAME OVER.

