Por   Manuel Osiris Villar. Cuando el Brigadier General Don Juan Manuel Jose Domingo Ortiz de Rozas y Lopez de Osornio (#) estaba en su despacho de Palermo,Ciriano Cuitiño lo observaba en forma enojosa, y ciñendo sus cejas abundantes.

De repente entre el mensionado y el Restaurador surgio este dialogo:

¿Qué pasa Cuitiño…?

_¡Nada,patroncito…!

_¡Habla de una vez…!¿Que queres…?

Entonces Cuitiño acariciándose su barba tupida y a regañadientes le confesaba su descontento.El le decía haciendo incapie  de sus Servicios con valor y coraje al Restaurador.Veia que premiaba a sus mas adictos escuderos regalándoles tierras y beneficios para su porvenir.Como a Don Pedro de Angelis una chacra en San Jose de Flores y a otros notorios también.

_¡En cambio a mi,ni esto!

Pregonaba con disgusto,puntualizando su vejez,y que si el moria su mujer y sus hijos se morirían de hambre sin remedio.

_¡De que sirve la gloria,

Si no se lleva nada en su andar…!

_¡Ojala tuviera un rancho con dos arboles y un par de vaquitas para irme en paz!

_Don Juan Manuel se le acerco y tirandole de la barba como aceptándole su demanda le exclama:

_Tenes razón,bandido…!

Llamo a su asistente,le hizo buscar en un mapa y le eligio una zona de propiedad fiscal,en el camino a Puente Alsina.Mando extender las escrituras a nombre de Ciriaco Cuitiño…

“Como recompensa a los grandes Servicios prestados a la Patria”.

Cuitiño le agradecia fervorosamente besándole las manos,ignorando donde estaban sus tierras.

Al dia siguente tomo posesiones de sus dominios;

_¡Un bañado…!.

Asi es,aquello nada mas,ni nada menos que una enorme laguna llena de gaviotas.

_¡Agua! ¡Solo agua…!.

Ahí comprendio la broma intencionada del Restaurador.

La miro y sin acobardarse levanto un edificio en el islote que había.Abrio canales de desague.Se puso a pelear con la naturaleza;mas tarde sus hijos cedieron en arriendo las tierras del contorno a españoles,italianos,rusos y franceses que instalaron hornos de ladrillos para surtir todo Buenos Aires.

De esos brazos y esos hornos salio la riqueza futura de una ciudad.

La vieja laguna desaparecio purificada por las ascuas lentas de los hornos.Se construyeron miles de casas.

Se unieron aduares (#) caminos.nacieron niños,compadrones valientes,abnegados que formaron parte de su historia que sin querer limpiaron de impurezas el barrio de los baldios y de los callejeros.

Esa laguna que Don Juan Manuel de Rosas “El Restaurador” le había regalado en sorna  a Ciriano Cuitiño, se transformo en un suburbio saludable, rico y fecundo que hoy el “Barrio de Boedo”

(#) DON JUAN MANUEL DE ROSAS

(#) barrios precarios de esos tiempos

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