Las clases en las universidades públicas nacionales están autorizadas para iniciar con presencialidad plena a partir de la semana próxima, aunque en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en otras del conurbano bonaerense habrá un sistema mixto tras la experiencia de enseñanza virtual que dejó la pandemia y por la necesidad de cumplir con aforos en función de los protocolos.

En forma paralela se conformó un espacio de universidades denominado «Conusur», que incluye a las casas de estudio de Avellaneda, Quilmes, José C. Paz, Moreno, Hurlingham, la «Arturo Jauretche» de Florencio Varela, y la Del Oeste -localizada en Merlo-, en las cuales se concentran obras de ampliación y refacción para cumplir con aforos y agregar dependencias en las carreras que se dictan.

En la UBA, la universidad que con más de 300.000 estudiantes es la mayor del país, cada unidad académica adoptará un sistema mixto de acuerdo a la complejidad y modalidad de las carreras, considerando criterios de aforo en las aulas y adoptando sistemas de circulación de personas por los pasillos.

Si bien la UBA no realizó un anuncio oficial sobre qué modalidad de enseñanza empleará en este ciclo lectivo, voceros de la facultad de Derecho dijeron a Télam que en esa unidad académica todas las carreras se cursarán de manera mixta, aunque los estudiantes «deberán cursar como mínimo una materia presencial».

El sistema mixto «se planificó en el verano pasado porque era la mejor propuesta y para garantizar las asignaciones de inscripciones teniendo en cuenta los aforos que existían en el momento que se proyectó y se inscribieron», detallaron los voceros y agregaron que se analizará si se debe modificar esta situación «a mitad de año».

Según la Resolución 3067/21 de esa facultad las clases se dictarán de forma presencial y remota y para poder ser asignado en un curso virtual cada estudiante deberá haber solicitado previamente otro presencial.

En tanto, las evaluaciones en todos los casos serán presenciales y aquellos que iniciaron un curso remoto el año pasado podrán terminarlo bajo la misma modalidad este ciclo.

En cuanto a las universidades del conurbano, las fuentes consultadas aseguraron que también ofrecerán a los estudiantes un sistema mixto.

«Este lunes comenzamos el primer cuatrimestre, nos estamos preparando para la presencialidad pero con el aprendizaje que nos dejó la pandemia hemos definido distintos tipos de cursos. Los clásicos presenciales, semipresenciales y virtuales que pueden ser sincrónicos o asincrónicos», dijo Daniel Badenes, secretario académico de la Universidad de Quilmes (UNQ).

Badenes explicó que la mayor parte de los cursos «se proponen de manera presencial» pero con la experiencia de la pandemia verificaron que «hay muchas cosas que no tienen vuelta atrás; por ejemplo muchos cursos definidos como presenciales tiene un soporte en el campus virtual».

«Hemos tenido muchas reuniones de discusión sobre los protocolos sanitarios a aplicar, a la presencialidad se vuelve con barbijo obligatorio, mucho cuidado del aforo en cada aula y ventilación garantizada», indicó el secretario académico.

Además, señaló que «hay mucha expectativa por la vuelta a la presencialidad de los docentes y las y los estudiantes para volver a encontrarse en los pasillos dela universidad» y sostuvo que si bien se incorpora la virtualidad «hay que tener en cuenta que el 36% de nuestros estudiantes sólo pueden cursar online mediante el celular».

«La virtualidad enriqueció ciertas carreras como prácticas de laboratorio o cursos de música, y esto esta bueno sostenerlo en el tiempo, pero hay que pensar también en aquellos que no acceden al recuso tecnológico», añadió.

Badenes explicó que la UNQ ofrece variantes de semipresencialidad para los estudiantes que están por terminar la carrera y trabajan, por lo que no pueden concurrir, aunque señaló que en los primeros años y en determinadas carreras se busca que haya la mayor asistencia posible.

Este año se inscribieron en la UNQ cerca de 5.000 estudiantes, lo que se acerca a los números prepandemia, de los cuales una cuarta parte son para carreras de informática y un 10% de enfermería.

En la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) «la cursada de materias será bimodal; se dictarán materias en clases presenciales en las aulas y actividades virtuales en el campus, ambas obligatorias», detallaron los voceros consultados por Télam.

«Iniciamos una nueva etapa», indicaron y sostuvieron que las cursadas no serán 100% presencial como en la prepandemia, y que se aprovechará la experiencia de la virtualidad de los últimos años.

«Estamos buscando una transición hacia una nueva presencialidad en la que estamos trabajando para diseñar y fortalecer a nuestra universidad como un espacio de formación académica inclusiva y de calidad», completaron.

Tanto la UNAJ como la UNQ forman parte del grupo Conusur, que tiene para ejecutar obras por mas de dos mil millones de pesos para refaccionar las aulas, brindar más seguridad sanitaria a los estudiantes e incorporar nuevas dependencias.

Estas obras, a cargo del Ministerio de Infraestructura, se suman a las previstas por la cartera de Educación nacional a través del Programa de Obras Complementarias, destinado a mejoras vinculadas al cambio de instalaciones eléctricas e iluminación, prevención de incendios y carpintería, entre otras.

También este programa tiene como objetivo generar espacios que optimicen el cuidado de la salud en la vuelta a la presencialidad.

FUENTE TELAM POR CLAUDIO CAMPANARI

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