Por Jorge A.Avila. Tras el estreno de su «opera prima», el director de «Rancho», Pedro Speroni dialogó con Ciudad Imaginaria, sobre diversos enfoques de su filme documental sobre la vida carcelaria. «La primera que vi la fila de mujeres que visitaban a sus maridos en la cárcel era estudiante de cine. Me llamo muchísimo la atención y comencé a preguntarme porque esas mujeres harían esa fila todos los días, sin importar si llovía, si hacía calor, si tenían que esperar horas antes de entrar con sus hijos a cuestas. Las empecé a conocer, a ir casi todos los días a la puerta del penal. Se llegó a generar una intimidad muy fuerte con ellas y casi sin quererlo fue tomando forma mi primer documental ´Peregrinación ‘.A partir de allí surgió en mí una gran curiosidad por entrar a una cárcel. Al poco tiempo lo logré. Una vez adentro me recibió el líder de un pabellón de máxima seguridad, un hombre de 60 años que estaba preso hace más de 30. El hombre me miraba, me hacía preguntas -tiempo más tarde me confesó que pensaba que yo era un infiltrado de la policía porque nunca había visto un muchacho joven caminar por un penal-. Nos quedamos conversando toda la tarde. Volví a mi casa con una mezcla de sensaciones que todavía no podía definir. Con el tiempo comencé a ir a la cárcel casi todos los días y a generar un vínculo fuerte con el líder y con todo el pabellón. Comencé a comer con ellos, a ver tele con ellos, a ser uno más dentro del pabellón y sobre todo a percibir en ellos gestos que me conmovían. Recuerdo una pelea muy fuerte que se armó en el pabellón. Yo tenía mucho miedo, y uno de los presos me agarro y me llevó a una celda para cuidarme. En un momento que suele ser muy complejo en una cárcel, uno de ellos se acordó de mí, en un gesto de gran humanidad. Ese momento marcó mi estadía allí y fue donde me surgió la necesidad de hacer esta película». Esos presos retratados en la película recién estrenada con rotundo éxito, permanecen en reclusión y algunos lograron salir de prisión tras cumplir sus condenas. Sin embargo, ese infierno circular que toca vivir a quienes han caído en el mundo del delito, motivo que la mayoría de ellos regresara tras las rejas. Las condiciones para una reinserción ordenada en la vida social no están dadas, ni aquí ni en ninguna parte del mundo. Hace pocos días. la Procuración Penitenciaria de la Nación presidida por Francisco Mugnolo. presentó ante el Congreso de la Nación el informe de gestión ejercido durante el año 2021.Como cada año y en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 25 de la Ley 25.875, se pone en conocimiento del Poder Legislativo la evaluación que realiza la PPN sobre las problemáticas que condicionan la vigencia de los derechos humanos en las cárceles federales y en otros lugares de detención donde se encuentran personas privadas de libertad. A lo largo del documento los principales ejes de trabajo que se desarrollan son los de tortura y los malos tratos, fallecimientos en prisión y la sobrepoblación. También se analiza el acceso de las personas detenidas a los derechos económicos, sociales y culturales. Además, se hace especial referencia a los colectivos más vulnerables, como son las mujeres, el colectivo LGTBI, los extranjeros, los jóvenes y adolescentes presos. El texto, como suele ocurrir, fue guardado cuidadosamente en uno de los barnizados escritorios de los congresistas. Por ello, la película de Speroni es de visión indispensable, para comenzar a discernir un nuevo escenario que permita la inclusión social de este, y otros tantos sectores, castigados por el rigor de un dstino inclemente.
Por Jorge A.Avila.

Anuncios

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.